No se trata solo de perros y gatos, se trata del hebreo... ¡tu nuevo amor!
¿Sabías esto? La palabra hebrea para «perro» es «kelev», כֶּלֶב. Lo genial es que la palabra «kelev» se compone, a su vez, de otras dos palabras: «kulo», que significa «todo», y «lev», que significa «corazón». En efecto, ¡un perro es todo corazón!
Y hay más. En hebreo, gato es «jatul», חָתוּל. Proviene del verbo raíz «lejatel», que significa «cubrir», y esto porque los gatos después de «ir al baño» ¡cubren su propio desastre! ¿Viste?
El hebreo es una maravilla, nos revela la historia detrás de las palabras. ¿Te gustaría saber más al respecto? Esta es la oportunidad para ti —¡y tu mascota!— deunirse a nosotros en Rosen Instituto de Hebreo y descubrir el increíble mundo del hebreo.
